Con el deterioro de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y México debido a la retórica y políticas propuestas por el gobierno de Trump, nos encontramos en un momento adecuado para analizar actores y mecanismos involucrados, además de la diplomacia tradicional, que contribuyen a las relaciones entre ambos países.

La diplomacia tradicional entre México y Estados Unidos se lleva a cabo primariamente a nivel ejecutivo en ambos países. En México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) conduce la política exterior mexicana, promueve los intereses del país y coordina actividades relacionadas al tema con otras agencias del ejecutivo mexicano, incluyendo la Oficina de la Presidencia de la República y las otras Secretarías de Estado. En algunos casos, las secretarías que abordan temas de asuntos norteamericanos se encuentran presentes en las representaciones mexicanas a través de agregadurías en la Embajada de México en Washington D.C. (Secretarías de Economía, Energía, Defensa, Marina, etc.) o en algunos de los 50 consulados mexicanos en EE.UU. En Estados Unidos, el Departamento de Estado y la Casa Blanca son los encargados de conducir su política hacia México.

Relación bilateral en el ámbito legislativo

Desde la victoria de Trump en las elecciones de 2016 se ha intensificado la relación bilateral en el ámbito legislativo. Delegaciones de congresistas de ambos países han realizado visitas y encuentros con sus homólogos y con miembros de los respectivos gobiernos. A principios de este año, una delegación del congreso estadounidense compuesta por los senadores Cardin, Merkley y Markey, realizó una visita a México en donde se reunió con miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, con el Secretario de Economía Ildefonso Guajardo y con el Procurador General Raúl Cervantes Andrade para tratar temas de comercio, seguridad y migración. Del mismo modo, los senadores mexicanos, Gabriela Cuevas y Gerardo Flores viajaron a Washington para enfatizar la importancia del grado de integración entre los dos países y de la dinámica relación comercial. Senadores estadounidenses de estados fronterizos como John McCain y Jeff Flake de Arizona han manifestado claramente su posición en el Congreso en contra de la construcción del muro, del impuesto fronterizo y de la reducción de financiamiento a Ciudades Santuario y a favor del libre comercio y de los beneficios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) para sus estados.

El papel de los estados subnacionales

Además de la rama legislativa, otro actor gubernamental no tradicional que ha salido en defensa de los intereses bilaterales entre los dos países son los estados sub-nacionales. Según datos del Wilson Center, los estados de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois y Pennsylvania abarcan una gran parte de los casi cinco millones de empleos en Estados Unidos que dependen del comercio con México. Para algunos estados en EEUU, la inversión mexicana representa igualmente una fuente significativa de empleos y de actividad económica. México ocupa el primer lugar como destino de las exportaciones de California, Arizona y Texas, y es el segundo destino para otros 20 estados. Debido a la importancia económica y los lazos culturales entre los dos pueblos, algunos estados como Arizona, California y Texas han abierto oficinas promotoras de comercio e inversión en la Ciudad de México. Además, gobernadores estadounidenses como el de California Jerry Brown, han expresado abiertamente su rechazo a políticas federales que limiten el comercio con México y que cometan violaciones a los derechos humanos de los migrantes. El Gobernador del Estado de Morelos y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) Graco Ramírez visitó Washington D.C. en febrero de este año y los gobernadores de los estados de Sonora, Baja California, Durango, Guanajuato, Oaxaca, Morelos y representantes de otros estados visitaron California en abril, se reunieron con gobernadores y alcaldes y visitaron Casas de Atención al Migrante.

Actores no gubernamentales

En los últimos años se ha observado el fortalecimiento y la multiplicación de actores no-gubernamentales que tratan temas bilaterales. En el sector privado, la Cámara de Comercio México-Estados Unidos, que cuenta con ocho oficinas en México y nueve en EEUU, fundó junto con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el Diálogo de CEOs México-Estados Unidos. Se trata de un foro bilateral que reúne a directores de empresas con operaciones en ambos países para fortalecer la relación económica y en donde se discuten temas laborales, de regulación y de inversión.

Institutos académicos y centros de investigación juegan también un papel substancial en la diplomacia pública a través de intercambios académicos, apoyando proyectos de investigación conjuntos y elaborando estudios de interés para los dos países vecinos. Por ejemplo, la Universidad del Estado de Arkansas abrió un Campus en Querétaro que ofrece carreras en sectores clave para la región de Norteamérica: automotriz, aeroespacial, electrónicos y biotecnología. Think tanks como el Mexico Institute del Wilson Center, Fundación Idea y México ¿Cómo Vamos? se han encargado de incrementar la visibilidad del impacto de la relación bilateral, fomentando el debate sobre políticas públicas y promoviendo áreas de cooperación en temas de competitividad, innovación, integración energética, gobernanza y estado de derecho. Instituciones religiosas, coaliciones inter-religiosas y grupos fronterizos de abogacía se encargan de brindar ayuda a comunidades en ambos lados de la frontera, proporcionan servicios legales y ofrecen refugio, comida, salud, educación y prevención de violencia de género a migrantes.

Una relación bilateral como la de México y Estados Unidos, en la que se comercia cerca de un millón de dólares por minuto, que cuenta con sociedades altamente interconectadas en ámbitos sociales y culturales y que se ha fortalecido a través del tiempo, ha sido capaz de fomentar el desarrollo de todos estos actores y mecanismos no tradicionales. Esto demuestra que se trata de una relación bilateral profunda y robusta capaz de lidiar con los desafíos actuales y de intervenir cuando los canales diplomáticos tradicionales se ven comprometidos.

Christian Michel-Casulleras es estudiante de posgrado en la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown con especialización en Desarrollo Internacional.


Referencias

Página web oficial del Senador Markey, Comunicados de prensa (21 febrero 2017).

El Universal, “Seguridad y migración, del interés de legisladores de EU: Cuevas” (9 febrero 2017).

Sitios web de las agencias promotoras de los estados de Arizona y Texas.

Wilson Center, “Mexico Institute, Growing Together: Economic Ties between the United States and Mexico”, Christopher Wilson (2017).

Los Angeles Times, “Gov. Jerry Brown defiantly tells lawmakers ‘California is not running back’ in face of Trump and GOP proposals”, John Myers, (24 enero 2017).

U.S. Chamber of Commerce, About the CEO Dialogue.

Arkansas State University Campus Querétaro.

The Economist, “The New Movers and Shakers” (2 mayo 2015).

Migration Policy Institute, “Mexican Immigrants in the United States, Jie Zong y Jeanne Batalova”  (17 Marzo 2016).